¿Qué es y para qué sirve un tráiler? DicZionario

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Nuestras visitas al cine no son algo casual. A la hora de elegir a qué película le damos una oportunidad, tenemos muchos elementos en cuenta: el género, el nombre del director o los actores… y el tráiler, esa pieza audiovisual que nos cuenta de qué va la historia y porqué puede seducirnos.

Los medios de publicitar un producto como las películas han evolucionado mucho desde que la primera cinta de la historia llegó a los espectadores y las maneras en que el tráiler trata de seducirnos están en permanente desarrollo, haciendo de este formato no sólo un reclamo promocional, sino una auténtica obra de arte. ¿Nos adentramos en su mundo?

Tráiler, un concepto que nace con el cine

El tráiler es una creación audiovisual que hace una intensa labor de selección y montaje para contar, en apenas tres minutos, de qué trata una película (o serie, pues casi todas cuentan también con este recurso). La diversificación publicitaria ha hecho que, hoy por hoy, encontremos las formas más diferentes de presentar estas obras, de hecho, la creatividad y originalidad son valores que se buscan y potencian, pero hay una serie de elementos comunes que todas ellas respetan.

En primer lugar, se nos presenta la historia utilizando imágenes y fragmentos reales de la cinta. Suele ser una exposición del planteamiento de la trama y personajes, de su detonante y tal vez del primer giro que lleve a la zona troncal del argumento, pero nunca se muestran ni los giros finales ni, por supuesto, el desenlace de la misma. Aunque, como, de hecho, el tráiler busca atrapar por completo al espectador, sí somos testigos de los momentos más importantes del filme, eso sí, ligados de una manera en la que atendemos a la espectacularidad de las imágenes mostradas pero nunca a la causa/consecuencia que pondrá a los personajes en esa tesitura.

El tráiler apuesta por un concepto clave: la hipérbole. Normalmente, tenemos las frases de diálogo más impactantes, y una voz en off que nos guía alabando las cualidades de la película, rozando un lenguaje literario pero también muy publicitario, que haga que las expectativas del espectador se disparen. El género de la película se ve sobredimensionado: si se trata de terror, las escenas condensadas harán que el espectador pase miedo; si hablamos de acción, tendremos una combinación de los momentos más espectaculares.

Resulta curioso saber que la palabra tráiler nace del hecho de que, en un principio, estas piezas se ofrecían tras la película, a modo de “remolque”. Eran muy empleadas en producciones con continuidad de personaje y trama (unas pioneras “series”) y servían para crear interés sobre lo que sucedería en el próximo episodio. El tráiler pasó, sin embargo, a mostrarse antes de las películas cuando se descubrió que los espectadores abandonaban la sala al terminar el filme, sin esperar a lo que se pudiera mostrar después.

Si buceamos en la historia del tráiler, nos encontramos un nombre que muchos traen a colación cuando se hablan de las primeras piezas promocionales. El productor Nils Theodore Granlund habría exhibido en 1913 las primeras creaciones que publicitaban películas. El concepto, tal y como lo entendemos hoy día, habría surgido en 1914  con el debut cinematográfico de Charles Chaplin en el cine, con su corto ‘Chaplin, periodista’.

En 1919, el desarrollo del tráiler vivió otro importante momento con la creación del National Screen Services (NSS), consideraba como la primera empresa de publicidad cinematográfica de la historia, que hasta los años 50 fue la más importante del sector y desarrolló definitivamente las características de este concepto. Después, como sabemos, el formato ha ido evolucionando, algunos directores comenzaron a ocuparse personalmente de su creación y dieron su toque personal a unas piezas por las que se apostaba más y más. Stanley Kubrick trató el tráiler de ‘Lolita’ o ‘Teléfono rojo, volamos hacia Moscú’ con el mismo cuidado y determinación con el que enfrentaba sus películas. De igual forma, Alfred Hitchcock, revolucionó las herramientas publicitarias mostrándose él mismo como parte fundamental de la promoción. El tráiler de ‘Psicosis’ es uno de los más populares de la historia.

Algunos ejemplos de la evolución del concepto

Los nuevos tiempos y la necesidad de sorprender e impactar a los espectadores, con mecanismos nunca vistos ni empleados, ha hecho que la naturaleza del tráiler se modifique, crezca y estire, dejándonos algunos conceptos nuevos que es interesante estudiar.

El teaser o campaña de intriga es un término desarrollado en las últimas décadas que, hoy en día, es tan empleado y buscado por los espectadores como el mismo tráiler. Un teaser es una pieza que nos muestra el universo de la obra, su tono, aspiraciones, todo lo que confiere su personalidad, pero manteniendo un misterio alrededor del argumento. Así, casi podríamos decir que vivimos una evolución poética, en la que se transmiten sensaciones, buscando conectar, una vez más, de manera espectacular, con los anhelos del espectador. En la mayoría de las ocasiones, el teaser no ofrece escenas reales de la película, sino imágenes que sirven como metáfora de una idea. La ventaja que esto tiene es que un teaser puede salir al mercado años antes del estreno de un filme, cuando todavía se está trabajando en la preproducción del mismo; pues no se necesitan secuencias rodadas para crearlo. La idea no es mostrar cómo es la película sino inyectar en el espectador el deseo de verla.

La llegada de la televisión nos trajo el concepto de promo, una abreviatura de promoción. Las promos que enseñan nuestras cadenas de televisión sobre las películas y series que van a emitir pueden ajustarse al modelo de tráiler: mostrar en una pieza breve los momentos más importantes de la historia; pero pueden ser diferentes, por ejemplo, cuando se trata de programas de entretenimiento. En esos casos, es más frecuente usar una cara visible, como el presentador del espacio, que habla directamente a cámara, aludiendo al espectador. La serie ‘Lost‘ puso de moda otro concepto promocional, el sneak-peek: pequeñas promos de lo que va a suceder en el siguiente capítulo, en una ficción que hizo del cliffhanger su mejor baza de fidelización.

El tráiler, como buena herramienta de promoción, se ha convertido en un concepto clave en la actual industria audiovisual. De hecho, los espectadores los demandan y buscan en Internet, alimentando así las expectativas de una película que tal vez no llegue en varios meses. El poder del tráiler ya se mide como herramienta de consumo, como referente que puede pronosticar el éxito que tendrá una película. En este 2015, el tráiler de ‘Star Wars VII‘ fue visto por 88 millones de personas en su primer día de exhibición, precisamente, en las cuentas oficiales de las redes sociales de la productora, como Facebook y YouTube, algo que le convierte en el tráiler más visto de este año y quizá de toda la historia.

Imagen | Pixabay: unsplash
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