¿Qué es y cómo funciona el “sadvertising”? DicZionario

sadvertising

Muchas marcas utilizan, cada vez más, diferentes técnicas de publicidad emocional. Sin embargo, hay que tener en cuenta, que jugar con la emoción no trata solo sobre el humor o el optimismo. Ahora, algunas agencias se decantan por la sadvertising, como una forma de tocar la fibra de los consumidores con el objetivo de conseguir una respuesta emocional auténtica. De esta forma, sentimientos como el miedo o la tristeza también pueden ser beneficiosos para las marcas, y la sadvertising es una prueba de ello.

A continuación, hablamos sobre el concepto de sadvertising y ponemos algunos ejemplos interesantes sobre cómo usan las marcas esta técnica de publicidad.

Definición de “sadvertising”

Según la definición de Techopedia, la sadvertising hace referencia a una tendencia de publicidad dirigida a los consumidores, en la que los creativos utilizan una serie de estrategias para jugar con las emociones de la gente, y provocar así sentimientos de tristeza o melancolía. Hay que tener en cuenta, que, la publicidad emocional se ha convertido en una tendencia creciente durante los últimos años, a medida que las marcas han ido trabajando con el objetivo de crear fuertes lazos emocionales alrededor de sus productos. Por otro lado, los expertos también piensan, que la publicidad que provoca una reacción emocional en sus espectadores, tiene más probabilidades de ser compartida, sobre todo en el entorno online y en las redes sociales.

Al tratar de alcanzar a los consumidores en un nivel más profundo, la sadvertising representa un intento de ganar su atención al tratar de diferenciarse dentro de un mundo abarrotado de publicidad y anuncios. Una de las grandes ideas detrás de la sadvertising, es el cambio que ha experimentado la publicidad a través de las generaciones. No hace mucho, la comedia y la risa eran las estrategias de publicidad más comunes. Este tipo de publicidad que provoca tristeza, llega después de un progreso lento, aunque, hay que tener en cuenta, que no funciona de la misma manera en la que funciona el humor.

Existe mucho potencial para publicidad innovadora que provoca un amplio rango de emociones, mientras que, algunos expertos, apuntan a las limitaciones con las que cuenta la sadvertising, a diferencia de la publicidad centrada en el humor. Muchas formas de comedia pueden ser consideradas como inofensivas en la publicidad. Sin embargo, la publicidad centrada en la tristeza, hace referencia a una emoción negativa, basada en resultados negativos, algo que los profesionales del marketing habían evitado anteriormente. Esto significa, que los creativos deben tener cuidado y trabajar sobre una delgada línea que separa el hecho de tocar la fibra del consumidor, del hecho de hacer que se sienta deprimido.

Algunos ejemplos

Los anuncios emocionales pueden ser herramientas muy útiles para tratar de dar forma a las asociaciones de la marca. Al incorporar de forma directa las emociones en una historia, es posible construir características emocionales específicas que incrementan las actitudes positivas entre los consumidores sobre un producto. De esta forma, el uso de emociones negativas, como la tristeza o el miedo, pueden también crear asociaciones beneficiosas. La sadvertising es tendencia últimamente en diferentes campañas publicitarias, que tienen el objetivo de que los espectadores suelten incluso alguna lágrima al tocar su fibra más sensible.

Se trata de anuncios que proyectan ciertos valores, que entran en los problemas más rutinarios de las familias, para tratar de generar una cercanía con los espectadores. Esta tendencia es muy común que las marcas la utilicen, sobre todo, en fechas como la Navidad. Así, un ejemplo muy reciente, es el último spot de la Lotería de Navidad de este año, en el que la solidaridad y la bondad de un pueblo son los protagonistas, y hacen feliz a una entrañable anciana. El anuncio tiene el título de “21 de diciembre”, y ha sido realizado, una vez más, por la agencia Leo Burnett.

La Lotería de Navidad cada año nos sorprende con un anuncio emotivo y entrañable, con todas las características de la sadvertising. Otro ejemplo interesante es la campaña Dove Men + Care, para su línea de cuidados para el hombre, que muestra a padres con sus hijos compartiendo momentos importantes en sus vidas que resulta muy emotiva. La campaña fue lanzada en 2015 con el hashtag #REalStrength, para reforzar el lado del cuidado de los hombres como parte de su masculinidad.

Apple también ha utilizado esta estrategia de sadvertising en alguna ocasión. Destaca, por ejemplo, su anuncio para Navidad en el año 2013, “Missunderstood“, que cuenta una historia familiar, casi personal, que acaba por implicar al espectador con su tecnología sin que se de cuenta. En él, la firma describe una situación que es muy común a día de hoy, ya que siempre hay algún familiar que está enganchado su smartphone a todas horas.

Por su parte, Google lanzó un anuncio en 2011 que se considera como uno de los anuncios clave en el crecimiento de la tendencia de la sadvertising. Se trata de “Dear Sophie“, un anuncio de Google Chrome, en el que un padre utiliza la web para compartir recuerdos con su hija a medida que va creciendo.

También es interesante el ejemplo de un anuncio de la Federación de Familias Numerosas de Euskadi, Hirukide 2013, llamado “De profesión, en paro”. Se trata de una campaña de sensibilización que habla sobre el papel de la familia en las épocas de crisis, como la que hemos presenciado durante los últimos años. Aquí consiguen emocionar de verdad al tratar de forma directa y sin dar rodeos, una realidad que afecta a muchas familias en España.

Y, por último, un clásico entre las grandes marcas que apuestan por anuncios emocionales, es Campofrío. En este caso, hablamos de un anuncio llamado “Cenizas”, que fue muy emotivo por la realidad que había detrás de su historia y que la marca supo aprovechar para esta campaña.

Todos estos ejemplos reflejan el alma de la sadvertising, con campañas que generan empatía con los usuarios, que hacen que se sientan identificados y se emocionen.

La sadvertising es una tendencia que domina en el mundo de la publicidad, y que tiene su hueco, sobre todo, en fechas tan señaladas como la Navidad. Se trata de anuncios que tienen el objetivo de hacer llorar a los espectadores y tocar su fibra sentimental, para establecer vínculos emocionales profundos con ellos. Esta corriente forma parte del boom de las emociones que está viviendo el marketing de hoy en día, con el que las marcas generan más engagement con los usuarios, y hacen que sus anuncios se viralicen y sean compartidos por ellos. Habrá que ver cómo evoluciona el mundo de las emociones junto a la publicidad, y qué nuevas tendencias nos llegan en 2017 en este sentido.

Imagen | pixabay

En BlogginZenith | Lovemarks, ese “algo” de la marca que la emoción compra

En campaña con Zenith
   

Deja un comentario

Tu correo electrónico no se verá en el comentario publicado.

Política de comentarios

Escribe tu comentario para que la comunidad pueda aprovecharlo. Los comentarios que no sean adecuados o se salgan de la temática del blog serán descartados, así como los promocionales, susceptibles de afectar a derechos de terceros, con insultos o de vulnerar las leyes.

Cuando se detecta una infracción de estas normas se podrá editar el comentario o simplemente eliminarlo, pero si la infracción es continuada, se podrá llegar a un bloqueo de la cuenta.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>