Monetizando mi ficción favorita: así lo consiguen las marcas

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Una pareja de socios decide abrir un nuevo local. Lo tienen todo muy bien pensado: un diseño cuidado, una carta de cócteles de altura, unos camareros muy profesionales… sólo falta un pequeño detalle, ¿qué nombre pueden ponerle a este nuevo establecimiento? ¡Lo tengo! ¿Qué tal el de una marca conocida por todos, el nombre de uno de los bares más famosos de la televisión: ‘Cheers‘?

Cervezas con el nombre de series famosas, snacks que comen los personajes de las historias ficcionadas y que encontramos en las estanterías de cualquier supermercado… los productos que han dado el salto de la pantalla al mercado real son cada vez más. ¿Estudiamos un poco más este curioso pero lógico fenómeno?

La rentabilidad de las marcas de ficción

El marketing nos sorprende con nuevas y diversas y estrategias. Aunque, hoy vamos a hablar de un concepto que no es nuevo, precisamente. Se trata de aprovechar el tirón publicitario que una película de gran éxito o una serie de televisión con millones de seguidores pueden tener y convertir los productos que vemos en ellas en marcas reales, que los consumidores puedan adquirir. también tenemos una variación de este proceso. Se trata de aprovechar el nombre de esa ficción y llamar así a un producto que sale a la venta. Aunque, en principio, no tenga nada que ver con la trama ni el argumento, la mera mención de un nombre con tanto tirón, es motivo suficiente para sacar, por ejemplo, una cerveza al mercado que luzca, orgullosa, el logo de una serie que hace que los ojos del consumidor se sientan inmediatamente atraídos.

Esta técnica empresarial se llama marketing de emplazamiento inverso y se basa en ese principio: aprovechar el éxito de un nombre aupado por la influencia de un gran medio de comunicación social y cultural para desarrollar líneas de productos que refieran y recuerden al universo que vimos en esa obra audiovisual. ¿La ventaja? Evidentemente, la tremenda repercusión que estas noticias tienen. La campaña publicitaria se “hace sola”, con la sola mención del nombre de la marca. Se ahorra en costes de publicidad pues se parte con la ventaja de que el nombre ya es popular socialmente.

Pero también existen desventajas a tener en cuenta. La primera de ellas es, por supuesto, que esa marca tiene un copyright, unos derechos de explotación que pertenecen a una productora y que no pueden ser usados libremente por cualquier ciudadano que pretenda hacerlo. Las demandas por incumplir la legalidad en este sentido son frecuentes, y los acuerdos de las marcas comerciales para conseguir que la productora ceda estos derechos pueden ser, simplemente, millonarios.

Por otro lado, está la longevidad que pueda tener ese producto. No hablemos ya de una película, pongámonos en el mejor de los casos, pensemos en una serie de gran éxito que cuenta con seis temporadas (seis años en la cresta de ola). En el caso de que surgiera un producto que rentabilizara lo que supone la marca de la serie, ¿cuánto tiempo pasaría hasta que el recuerdo de esa ficción fuera cayendo en el olvido? Desde ese momento, ¿se pondría sustentar la campaña de marketing si únicamente se jugara la baza de un éxito del pasado?

Lo que pretendemos decir con todo esto es que detrás de una bonita fachada, como puede ser el nombre de una gran marca, debemos encontrar un producto de calidad, que llene las aspiraciones del consumidor y que no sólo pueda venderse por su atractivo envoltorio. Esta premisa, una de las bases del lanzamiento de cualquier producto, se convierte en crucial cuando nos referimos a bienes que dan el salto de la gran o la pequeña pantalla al campo de la realidad.

Los ejemplos más destacados

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El boom de las series de televisión en los últimos años ha despertado el ingenio de aquellos que quieren rentabilizar su éxito al máximo. Uno de los productos escogidos de manera mayoritaria para salir al mercado bajo el cobijo del nombre de esa gran serie es la cerveza, asociada a actividades más lúdicas y al tiempo de ocio y esparcimiento. Así pues, el pasado mes de abril, saltó a la palestra la quinta cerveza de ‘Juego de Tronos‘. La compañía neoyorkina Ommegang Brewery ha sido la encargada de lanzar al mercado diferentes cervezas con distintos sabores inspiradas en las casas de los siete reinos de Poniente, y, en el último caso, en el famoso cuervo de tres ojos, un ente lleno de misterio para los fans de la saga.

De igual forma, el fenómeno de masas ‘The Walking Dead’ lanzará una cerveza próximamente, tras el acuerdo alcanzado por los responsables de la serie y la empresa Terrapin Beer Company, bajo el nombre Blood Orange IPA. Anteriormente, una cervecera de Philadelphia ya se había atrevido a comercializar Walker, inspirada en el universo de la serie, que lanzó cuando terminó la cuarta temporada de la producción de AMC. ‘Star Trek‘, otra producción mítica cuya fama sólo parece seguir creciendo, por supuesto, también tiene una marca de cerveza oficial asociada a su nombre. Se llama Klingon Warnog y ofrece un sabor dulce, de plátano y caramelo.

‘Breaking Bad’, (como vemos, siempre son nombres de grandes series, de las que de verdad han llegado a la cima en popularidad) ha variado de producto y este mismo mes de junio ha lanzado una edición limitada de vodka Heisenberg, cuyo recipiente azul homenajea a la serie. Pero, para cervezas conocidas y populares, la de ‘Los Simpson’. Duff es una de las marcas televisivas más famosas de todos los tiempos, y los intentos por comercializarla (al margen de FOX) han sido muchos. Por fin, hace un par de semanas, supimos que el producto oficial llegará finalmente al mercado, después de años de batallas judiciales contra quienes han intentando beneficiarse del nombre del producto.

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Los casos de monetización de una idea audiovisual son muchísimos y muy variados. Quizá muchos no sepan que la hoy archipopular cadena de hoteles Holiday Inn, toma su nombre de una película de 1942 protagonizada por Bing Crosby o Fred Astaire. Una familia de Nashville decidió usar el nombre para el motel que acababa de inaugurar. Después de eso, la cadena se ha convertido en todo un referente. De igual forma, si visitamos los Estados Unidos, también podemos comer en los restaurantes Bubba Gump Shrimp Company, un nombre que surgió de la oscarizada película ‘Forrest Gump’. Sus dueños obtuvieron el permiso de Paramount para abrir la primera marisquería, en un floreciente negocio que ya cuenta con 30 establecimientos.

Los casos son verdaderamente innumerables: La marca de chocolatinas Wonka, nacida al amparo de la producción cinematográfica ‘Charlie y la fábrica de chocolate’ produce dulces para medio mundo. También las gominolas de todos los sabores que vemos en las películas de Harry Potter, tienen su réplica en el mundo real. Así como los snacks que consume el personaje de Cartman en la serie de televisión ‘South Park’: los Cheesy Poofs, han dado el salto a los hogares de los consumidores…

Aprovechar el éxito de una serie o película y lanzar al mercado un producto que tenga esa marca como estandarte puede ser tan goloso como beneficioso. Pero detrás de una exitosa campaña, debemos contar con un producto realmente competitivo y capaz o, tal vez, la repercusión de es producto seá únicamente, flor de un día.

Imagen | BubbaGump, Ommegang, BlueIceVodka
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