Todo lo que necesitas saber sobre la llegada a España de Apple Pay

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Que Apple es una de las empresas tecnológicas más importantes del mundo no es ninguna sorpresa. La marca se posiciona en el punto de mira de los consumidores cada vez que saca al mercado alguna novedad: un nuevo iPhone, su Apple Watch o, por supuesto, su sistema de pagos vía móvil, esto es: Apple Pay.

Los datos del cuarto trimestre fiscal de este año para la compañía hablan de ingresos de 51.500 millones de dólares y un beneficio neto de 11.100 millones de dólares. Apple sigue imparable, más de moda que nunca y con Apple Pay espera escalar un nuevo peldaño en su deseo por conectar con las necesidades de los consumidores. En 2016, España será uno de los países en los que se va a implantar Apple Pay. Pero, ¿qué puede significar esto realmente?

Apple Pay, así será

En octubre de 2014, Apple ponía en marcha Apple Pay, un sistema para poder realizar pagos a través de móvil, con el propósito de acercarse al gran número de usuarios que emplean iPhone en su día a día y ofrecerles la posibilidad de una compra sencilla, cómoda y segura. Al principio, su puesta en marcha se dio, únicamente, en Estados Unidos (que alcanzó en tan solo tres días el millón de tarjetas registradas) y cuando el sistema se fue consolidando, aterrizó también en Reino Unido, en julio de este mismo año. Hace poco, Canadá ha sido el siguiente país en poder contar con este servicio, que antes de que acabe el año se espera esté en Australia. Y, después, a lo largo de 2016, llegará a nuestro país. España ha adelantado así a otros estados europeos en la implantación de un sistema que puede marcar las líneas del comercio en los próximos tiempos.

Para usar Apple Pay, tendremos que disponer de una tarjeta American Express, que sincronizaremos con nuestro dispositivo Apple (se puede emplear iPhone, pero también iPad o Apple Watch). El hecho de que American Express sea la empresa que, por el momento, ha confirmado un trabajo codo con codo con Apple Pay no debe desalentar a los consumidores que no trabajen con la marca, pues se esperan nuevos acuerdos tanto con otras tarjetas de crédito como con entidades bancarias. En Reino Unido, de hecho, el banco Santander ya da cuenta de este servicio. Tanto Visa como MasterCard se encuentran negociando con la empresa. Visa aprovechó su intervención en el pasado Mobile World Congress de Barcelona para mostrar cómo funcionan sus tarjetas con Apple Pay.

Para sincronizar nuestras tarjetas y convertir el móvil en un monedero virtual, existen diferentes formas: hacer un clásico registro que proporcione nuestros datos a Apple; transferir la cuenta que ya tengamos asociada a iTunes; o fotografiar con nuestro smartphone la tarjeta en cuestión, para que la compañía pueda escanearla. Después, para usar Apple Pay en cualquier tienda, establecimiento, local… el cliente sólo tiene que acreditar su identidad a través de Touch ID, un instrumento de reconocimiento de huellas dactilares que es una de las garantías de seguridad que ofrece el nuevo sistema de pagos. La transacción se realiza además por tecnología NFC, es decir, sin contacto. Pues, como sabéis, las aplicaciones Near field Communication basan su desarrollo y sus ventajas, precisamente, en el traspaso de información sin cables.

Para quien esté preocupado por los sistemas de seguridad, es necesario que sepa que Apple Pay asigna a cada una de las compras y transacciones un código único, de un solo uso, que cambia con cada diferente transacción. Así, el número de cuenta permanece “oculto”, pues Apple lo encripta y almacena de forma segura. La información de la tarjeta de crédito asociada nunca llega a manos del vendedor, pues la compra se establece a través de esos códigos únicos y dinámicos, y no de los datos de la tarjeta, como hemos venido haciendo hasta ahora. Además, Apple garantiza la protección en caso de robo. A través de la aplicación Find my phone, quien haya extraviado su smartphone puede desactivar los pagos que se efectúen a través del móvil.

Otros interesantes usos

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El desarrollo de Apple Pay tiene otras aplicaciones, como es el pago entre usuarios. Es decir, el intercambio de dinero no sólo a la hora de realizar una compra sino, por ejemplo, para compartir, entre varios amigos, el gasto que haya supuesto una cena en común. En este caso, Apple se está encargando de integrar Apple Pay con iMessage, el sistema de mensajería con el que quiere plantar cara al propio WhatsApp. Ahora, la posibilidad de poder hacer pagos directos a otros, da nuevas alas al servicio de mensajería que puede ganar adeptos entre el público.

Y, evidentemente, no podemos dejar de lado el comercio online, un ecommerce que cada vez está más implantado y que ninguna innovación puede permitirse dejar de lado. Apple Pay también podrá utilizarse para comprar de manera no física, a través de Internet. Para ello, Touch ID será de nuevo la clave, pues permitirá que, con un sólo toque, el usuario pueda registrarse y verificar el pago de la compra. La privacidad de los datos bancarios será idéntica a la que se emplea para las tiendas físicas.

Las posibles trabas

El camino del éxito de Apple Pay está condicionado, por supuesto, a las circunstancias de cada país y al hecho mismo de aterrizar, de empezar en un lugar nuevo en el que ya existe un sistema de pago con tarjeta. Uno de los problemas que puede encontrar es el hecho de que Apple Pay no funciona con la tecnología electromagnética que hacen servir las tarjetas de crédito y que es el procedimiento implantado en la mayoría de comercios y locales de nuestro país. Para que Apple Pay sea realmente una posibilidad, deberá solventar este problema o esperar a que todas esos negocios actualicen sus lectores de tarjetas, incluyendo la capacidad de aceptar el pago por NFC.

Relacionado con este punto, tenemos a la multitud y variedad de empresas que están saliendo a la palestra y que esperan pujar por el dominio del pago con móvil. Samsung también ha lanzado su propio sistema de pagos, Samsung Pay, que espera llegar a España también en 2016. Ellos sí tienen solventado el problema de las bandas electromagnéticas. Combinará NFC con MST (transmisión magnética segura) que permite que los usuarios puedan usar la aplicación en los actuales lectores de tarjetas, pues es capaz de recrear la banda magnética que se usa para su verificación. Este hecho, no hay duda, puede otorgar ventaja a Samsung sobre Apple.

Y no es el único rival contra el que tendrá que competir Apple Pay, de hecho, el número de empresas que ya están trabajando para facilitar el pago por móvil no para de crecer: Android Pay está disponible en Google Play desde septiembre. El pasado 19 de noviembre, LG anunciaba que estaba trabajando en LG Pay. Y no sólo las empresas de móviles e Internet compiten en esta carrera. Los propios bancos también lo están haciendo. BBVA Wallet o Santander Wallet ya funcionan en nuestro país y, en Estados Unidos, el gigante JP Morgan ya ha explicado que trabaja en el desarrollo de su propio sistema de pagos virtual. ¿Triunfará Apple sobre sus competidores? Los incondicionales de sus productos tendrán mucho que ver en una expansión mercantil que se aventura muy interesante para el futuro del comercio.

Imagen | Apple Pay
En BlogginZenith | Apple Pay y otros servicios de pago que revolucionarán todo lo conocido para las marcas

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Un comentario

  1. Veremos si Apple resuelve el problema de la banda magnética de las tarjetas

   

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