Google Glass: ¿Una nueva fórmula de soporte publicitario?

Google Glass es la última gran apuesta de la empresa de Mountain View. Este proyecto en el que muchos no creyeron cuando aparecieron los primeros rumores se ha convertido en una auténtica realidad que va cambino de cambiar la forma en la que interactuamos con las cosas que nos rodean.

Glass son las ya conocidas gafas de Google. Un proyecto nacido en Google X, la sección de la empresa encargada de investigar iniciativas como ésta o los coches autónomos, y que supone poner una pantalla a no más a 15 centímetros de nuestra cara. Una nueva forma de realidad que puede afectar también al mundo del marketing y la publicidad.

La lente ingeligente

Para los que no conozcan todavía este producto hemos de decir que se trata de una especie de gafas que cualquier persona puede utilizar. La particularidad de estas gafas es que, en vez de lentes, cuenta con una pantalla en su lado derecho sobre la que se muestra información o datos relacionado con nuestro entorno en un momento dado y también notificaciones como pueden ser llamadas entrantes, mensajes o nuevos emails.

Google Glass fue anunciado hace casi un año por Sergey Brin (uno de los co-fundadores de Google) en la conferencia anual que la compañía celebra en Silicon Valley. La primera remesa de las gafas está empezando a llegar a sus primeros usuarios, que pagaron la importante cantidad de 1.500 dólares para conseguirlas a través de un sorteo.

Aunque es difícil intentar adivinar si se convertirán en un éxito de masas o no, sí que podemos afirmar que estamos ante una especie de revolución tecnológica; ante los primeros pasos de lo que muchos denominan como ‘wearable computing’, que significa que la tecnología la llevamos puesta, como la ropa. Relojes, gafas, pulseras… todos estos objetos forman parte de esta nueva tendencia que puede cambiar los límites existentes entre la tecnología y los seres humanos.

Glass como negocio… ¿publicitario?

Como mencionábamos anteriormente, Glass supone también una nueva oportunidad para Google como negocio y, a la vez, una preocupación para muchos usuarios e instituciones. Glass incorpora una cámara en la montura que puede grabar y tomar fotos de lo que estamos viendo, como si de una vista en primera persona se tratase. Esto provocará el rechazo de algunos grupos puesto que podríamos encontrarnos en una situación en la que un importante porcentaje de la población pueda grabar o fotografiar en cualquier momento lo que pasa a su alrededor.

Pero Glass también es una oportunidad de negocio para Google. Hace excasos días la compañía de Mountain View anunció el lanzamiento de una API para que los desarrolladores puedan construir aplicaciones que se aprovechen de Glass. Este anuncio, que muchos esperaban, vino acompañado de dos detalles que han causado un importante revuelo entre la comunidad: por un lado que las aplicaciones que se ofrezcan para Glass nunca podrán ser de pago y que, además, deben estar libres de publicidad.

Esto último punto supone un cambio importante en la filosofía de Google, una empresa para la que la publicidad y los anuncios suponen más de un 90% del volumen total de ingresos. Con la ausencia de publicidad, al menos por ahora, se producen dos fenómenos: por un lado se elimina una posibilidad clara para que los desarrolladores moneticen sus apps.

Por el otro se ponen barreras a una de las ventajas que muchos ven en este tipo de tecnologías: la publicidad contextual. Un artículo de Mashable publicado recientemente abordaba este tipo de cuestiones afirmando que con Glass podíamos estar ante una revolución en el mundo de la publicidad y el marketing. Estamos ante un dispositivo que, en teoría, muchos llevarán siempre consigo y que sabrá en todo momento dónde estamos.

Con este tipo de información Google podría mostrarnos anuncios publicitarios o recomendaciones en función de nuestra geolocalización y contexto. Si Glass detecta que son las 14:00 del mediodía y por qué calle caminas podría enseñarte anuncios con ofertas especiales de los bares que te rodean. En la propia gafa, sin necesidad de sacar el teléfono de tu bolsillo.

Si la integración fuese efectiva Google también podría conocer delante de qué restaurante estás o de qué tienda de ropa, y ofrecerte en el primer caso el menú o las últimas prendas que han entrado en la tienda. En definitiva, la publicidad contextual parece estar hecha para Google Glass y viceversa. Aunque, por ahora, Google no la permite.

¿Desbordados por publicidad?

En parte tiene sentido que Google actúe con cautela en esta nueva era del ‘wearable computing’. De hecho, uno de los temas más polémicos de las nuevas gafas es justamente el temor de que Google nos invada con publicidad de un modo más que abusivo, en nuestros propios ojos.

Como suele ocurrir cuando se introducen nuevos desarrollos tecnológicos en la sociedad, ésta puede ser reacia a determinados cambios, sobre todo al principio. Por eso Google está yendo paso a paso, limitando las funciones de Glass y la sensación que muchos puedan tener de sentirse observados en todo momento y desbordados por publicidad.

Sin embargo, el hecho de que Google no permita publicidad en sus gafas en estos momentos no debería verse como algo definitivo. Como apuntan desde el MIT, es probable que Google tampoco haya encontrado la tecla clave para relacionar publicidad contextual y este nuevo tipo de dispositivos, al menos por ahora. De todas formas no debe olvidarse que el negocio de Google es el de la publicidad y, tarde o temprano, Glass también participará en dicho negocio.

¿De qué otras formas creéis que la publicidad y el marketing podrían integrarse en Glass?, ¿creéis que este tipo de dispositivos tendrá éxito suficiente como para convertirse en una nueva plataforma publicitaria?

En campaña con Zenith
   

Deja un comentario

Tu correo electrónico no se verá en el comentario publicado.

Política de comentarios

Escribe tu comentario para que la comunidad pueda aprovecharlo. Los comentarios que no sean adecuados o se salgan de la temática del blog serán descartados, así como los promocionales, susceptibles de afectar a derechos de terceros, con insultos o de vulnerar las leyes.

Cuando se detecta una infracción de estas normas se podrá editar el comentario o simplemente eliminarlo, pero si la infracción es continuada, se podrá llegar a un bloqueo de la cuenta.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>