¿Qué es y cómo funciona el “blockchain”? DicZionario

blockchain

Hablar de Bitcoin no es nuevo. Muchos conocen esta moneda que hasta hace no mucho hizo temblar los cimientos de la economía mundial (y aún está todo por hacer). De hecho, en Bloggin Zenith hemos escrito sobre esta moneda. Sin embargo, no está tan al día el concepto “cadena de bloques”, más popularmente conocido por el término que la define en inglés, blockchain.

Si bien es cierto que este blockchain fue diseñado para sustentar a Bitcoin, la inestabilidad de la que venimos hablando ha favorecido que esta tecnología, la del blockchain, empiece a utilizarse con otros fines más allá de los financieros para los que se planificó inicialmente. Ahora bien, ¿en qué consiste blockchain? De ello hablamos una semana más en una nueva entrega del DicZionario.

Definición de blockchain

Para definir este concepto, hay que comenzar hablando de Bitcoin, sin duda. Esta criptodivisa, concebida en 2008 por el japonés Satoshi Nakamoto, se caracteriza por estar descentralizada, es decir, no respaldada por ningún gobierno y tampoco emitida por ninguna autoridad central. Sin embargo, para justificar su existencia, debemos señalar a un sistema de verificación conocido como “prueba de trabajo”. De esta forma, se pueden impedir falsificaciones a través de réplicas de toda la cadena, distribuidas por toda una red de ordenadores. Un jaleo para los que no estén relacionados con estas cuestiones.

Pero vayamos a lo interesante. Se pueden, por tanto, realizar transacciones de forma fiable y segura, sin necesidad de un intermediario, y supone para la banca una oportunidad para buscar nuevas oportunidades de negocio. Al menos, así es como lo han tratado de transmitir durante estos años de vida, y sin embargo, la propuesta no termina de arrancar por diversos motivos.

Pero demos un paso más: ¿cómo se puede regular el Bitcoin para evitar el fraude? Se puede explicar así, como ya lo hicieron desde bit2me: supongamos que un elefante rosa que vuela, con un sombrero de copa en la cabeza. Se planta en la principal plaza de cualquier ciudad, saluda con el sombrero y se vuelve a ir volando. Acto seguido se les coloca a mil personas otros tantos detectores de mentiras, y se les pide que cuenten lo sucedido. Todos cuentan la misma historia con los mismos detalles, por lo que no se podría dudar de la llegada de dicho elefante. En este principio es en lo que se basa la llamada cadena de bloques o blockchain.

Por tanto, ¿ante qué estamos? Según Lara Olmo, experta en tecnología, “el blockchain se creó para dar salida a un problema que los activistas online llevaban años intentando resolver: el de crear propiedad digital sin la necesidad de que ninguna autoridad central estuviera en todo momento controlando quién adquiere qué. De ahí la idea de crear una especie de libro de contabilidad digital descentralizada, en el que quedaran registrados los movimientos y las transacciones y cuya precisión sería posible en gran medida gracias a la honestidad de los usuarios que lo emplearan”.

Los usuarios que han visto el elenfante rosa con sombrero son honestos y todos cuentan la misma historia. Esa es la idea. De esta forma, la red de usuarios de este esquema se convierte en fuente de confianza, en una forma de conferir legitimidad a la moneda u objeto que se acoge a la cadena de bloques. Como ocurrió con internet, nadie la posee, pero todos pueden participar libremente.

Algunos ejemplos

No nos cabe duda de que el concepto de blockchain, como tal, es algo complejo de entender. En cualquier caso “permite realizar transacciones financieras entre dos participantes de manera segura, confiable e irreversible, sin necesidad de utilizar un intermediario para establecer una relación de confianza entre las partes”, explican desde Grant Thornton. Esta eliminación de intermediarios permite un evidente ahorro de costes.

Por tanto, estamos ante la tecnología disruptiva con mayor proyección de futuro por las múltiples aplicaciones que podría tener, y que no solo son financieras. En primer lugar, porque el blockchain es un método para registrar datos, como si estuviéramos ante un archivo de Excel.

Pero en este caso, es un archivo de Excel compartido, pues existen copias en la Red y en los ordenadores de cada participante en la creación y modificación de ese archivo, al que no puede acceder cualquier persona sin permiso y en el que no se puede borrar información, solo añadir nuevos registros. De esta forma, es la colectividad quien se encarga de proteger los datos que contiene, alertando de posibles faltas de concordancia derivadas de cada actualización. Gracias a ello, se protege la integridad del documento.

De esta “certificación de veracidad” han surgido proyectos como Provenance, una empresa londinense que lo está aplicando para crear una plataforma fiable de productos autóctonos en la que es posible comprobar su procedencia al adquirirlos.

Pongamos el caso de un viñedo jerezano que colabore con ellos. En este caso, se podrá compartir públicamente el origen de sus botellas y realizar un seguimiento de toda la cadena de producción. Cuando el comprador tiene la botella en sus manos, puede conocer todo este recorrido.

También está el caso de la compañía Ethereum, que la emplea para algo mas que grabar información. De hecho, han diseñado una red que permite a los usuarios generar “contratos inteligentes” que pueden ser ejecutados automáticamente por cualquier equipo que trabaje con el software de esta empresa, empleando la moneda “ether”. De esta forma se crea un ordenador gigante para contratar talento.

Otro de los segmentos en los que la cadena de bloques también está comenzando a dar pasos importantes es en la gestión de la identidad. Si bien es cierto que actualmente es difícil verificar la identidad de un usuario. De solucionarse, haría mucho más sencillo establecer un sistema de pagos electrónicos más fiable.

Esto serviría también para eliminar la centralización que imponen redes sociales como Twitter o Facebook a la hora de identificarnos, y haría que ese trabajo -no el de almacenar los mensajes- lo realizasen proyectos como Twister o Trsst, que tratan de garantizar la integridad de los mensajes verificando que quien los ha enviado y publicado es quien dice ser y que el mensaje no ha llegado “modificado” por terceras partes.

Si volvemos al terreno financiero, podemos hablar también del tema de los micropagos. Así trabajan en Ripple Labs -comenzaron como OpenCoin- y su protocolo Ripple para transacciones rápidas, sencillas, seguras, y que además no tienen por qué realizarse con bitcoins.

En definitiva, transparencia y eficacia son dos de las palabras más repetidas cuando hablamos de blockchain. Ya vemos que la descentralización (y su consecuencia, la democratización) de ese tipo de segmentos está siendo vista como la gran revolución, y esa cadena de bloques parece ser el componente clave de esa potencial descentralización global. Ahora queda por ver si este tipo de proyectos terminan por despegar, pero todo apunta a que de hacerlo la implantación no será rápida ni sencilla.

Imagen | Pixabay
En BlogginZenith | El fenómeno del Bitcoin crece como la espuma: ¿hasta dónde llegará?

En campaña con Zenith

Un comentario

  1. con los blockchain, desaparecerán las monedas impuestas por el poder centralizado mundial, en la cual su origen es la DEUDA perpetua de la población, dejando de ser manipulados al crear monedas basadas en la confianza y el crédito mutuo de los asociados. excelente.

   

Deja un comentario

Tu correo electrónico no se verá en el comentario publicado.

Política de comentarios

Escribe tu comentario para que la comunidad pueda aprovecharlo. Los comentarios que no sean adecuados o se salgan de la temática del blog serán descartados, así como los promocionales, susceptibles de afectar a derechos de terceros, con insultos o de vulnerar las leyes.

Cuando se detecta una infracción de estas normas se podrá editar el comentario o simplemente eliminarlo, pero si la infracción es continuada, se podrá llegar a un bloqueo de la cuenta.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>